lunes, 24 de septiembre de 2012

Organizaciones horizontales

"Cambia lo superficial
Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensar
Cambia todo en este mundo".

Todo cambia, y no iba a ser menos la forma en que se gestionan las organizaciones hoy en día. Se habla de la Sociedad de la Información y del Conocimiento, aunque, en este punto, es preciso matizar que no es lo mismo la información que el conocimiento que de esta se puede extraer. La nueva era, la era de la infoxicación, ha hecho que la información sea un bien común, al alcance de todos y ha roto el paradigma de que a más información, mayor poder. La información ya no es poder,  el verdadero poder y clave del éxito reside en el conocimiento.
Las organizaciones, si quieren sobrevivir en un mundo cada vez más globalizado, deben reinventarse a sí mismas, diversificar su cartera de productos y alzarse como adalid de la innovación. Las organizaciones preparadas para el futuro, cada vez más presente, deben establecer un flujo de innovación continua y saber gestionar este cambio. En palabras de Thomas Jefferson en una carta a James Madison:
" A little rebellion now and then is a good thing. (Una pequeña rebelión de vez en cuando es algo saludable)"




Es por ello que, en una sociedad que cambia, las organizaciones deben cambiar con ella. Las estructuras organizativas deben amoldarse a las nuevas formas de gestión. Nace así, la organización horizontal, lejos del poder vertical y autoritario de años atrás, se conforman nuevas maneras de gestionar las organizaciones en base a liderazgo, innovación y creatividad.
Existen diversos tipos de modelos y estructuras de una organización horizontal, en primer lugar han aparecido las denominadas organizaciones virtuales, virtual es aquello que tiene una existencia aparente y no real, por lo tanto una organización virtual es aquella organización que no posee un lugar físico, una organización distribuida geográficamente y cuyo trabajo se coordina mediante las TIC (tecnologías de la información y el conocimiento) con agentes independientes enlazados.




El concepto de Empresa Virtual comienza en 1989 con autores como Charles Handy, aunque el verdadero auge de esta denominación aparece en 1993 con diferentes artículos en revistas como Fortune, Business Week… y concretamente, en el artículo “La empresa global: RIP” de The Economist, aparece una de las definiciones más acogidas, en la que considera a la Empresa Virtual como: 
“una red temporal de empresas que se unen para explotar una oportunidad específica de mercado apoyada en las capacidades tecnológicas que componen la red”.
Las organizaciones virtuales agrupan actividades de acuerdo a sus "core competences" o competencias clave y los individuos trabajan juntos para aportar esas competencias a la cadena de valor.
Son empresas que trabajan a tiempo real, en cualquier parte del mundo a través de la red. Son organizaciones mucho más rápidas y eficaces a la hora de tomar decisiones. La organización virtual es mucho más que la ausencia de un lugar físico. Es en definitiva una estructura organizativa que responde a las necesidades del mercado actual con mayor facilidad que otras estructuras tradicionales, debido a su facilidad de adaptación y por supuesto utilizando las Tecnologías de la Información de forma intensiva. Un ejemplo de organización virtual es la empresa Topsy Tail, que fabrica accesorios para la industria de la moda. La empresa factura al año grandes cantidades de dinero, pero cuenta con sólo tres empleados y nunca toca el producto que vende ni en la producción ni en la distribución de este. Se basa todo en una red, coordinada a través de medios electrónicos, añadiendo o eliminando participantes en esa red , según sean necesarias nuevas competencia clave.

Otros ejemplos, no tan extremos, de organizaciones virtuales podrían ser:




Todas ellas, a través de su idea, han sabido abrirse no tan sólo al mercado regional o nacional, si no a un ámbito internacional, con creatividad y aprovechando las tecnologías. (Véase 10 consejos para abrir un negocio en Internet). Siguiendo con las organizaciones horizontales, podríamos destacar la organización Hipertexto, descrita por Nonaka y Takeuchi en 1995 como una organización en red basada en el conocimiento y aprendizaje organizacional, que puede crear unas relaciones e interactuaciones a través de las redes telemáticas tanto internas como externas con el entorno. Potencian los elementos positivos de las organizaciones adhocráticas y superan las debilidades de estas, al trabajar todos en función de un cliente. F. Sáez Vacas, O. García, J. Palao y P. Rojo caracterizan esta forma organizativa por la coexistencia y superposición de distintos extractos, estructuras, capas y/o planos organizativos. Ejemplo de organización hipertexto, podría ser el conglomerado brasileño de negocios
Odebrecht.
De la combinación de la organización hipertexto y la estructura en trébol (Charles Handy), nace la organización Hipertrébol.





Se potencia al máximo el proceso innovador, y el equipo, así como el trabajo por proyecto. Cada hoja del trébol lo compone una función, como puede verse en la figura anterior. Una organización como esta pertenece necesariamente a estructuras poco jerarquizadas. Es conocida la formula de un empresario alemán de:

½ X 2 X 3= E.B

Es decir, la mitad de los directivos en el núcleo de la empresa, que cobran el doble que antes y con una productividad triplicada, es igual a eficacia y beneficios.
La estructura hipertrébol será lo suficientemente flexible como para adaptarse a la nueva realidad del entorno, sistematizando el aprovechamiento de la información que está captando para convertirla en conocimiento, y explotarla, ofreciendo al cliente lo que busca mientras se adelanta a la competencia.

Por último, cabe citar a las organizaciones adhocráticas. El término “adhocracia” utilizado, por primera vez, por el autor Alvin Toffler en “El shock del futuro”, ha permitido caracterizar a aquellas organizaciones que generan valor a partir de la innovación y la creatividad. “Innovar significa romper con esquemas establecidos. Así la organización innovadora no puede confiar en ninguna forma de estandarización para la coordinación”.
Así comienza el autor Henry Mintzberg su descripción de las organizaciones adhocráticas T. Peters y R. Waterman destacan que la diferencia entre la adhocracia y otras configuraciones estructurales, se refiere a la existencia de pequeños grupos de trabajo, los cuales propician la flexibilidad de este tipo de organizaciones. 
Varios autores han hecho referencia a las organizaciones adhocráticas; (véase el control de gestión en organizaciones adhocráticas) 
El entorno de estas organizaciones es innovador, cambiante, dinámico. Como consecuencia aparece la figura del experto en staff, que son personas que tienen conocimientos y experiencia o práctica
profesional. Sus funciones se pueden describir pero no se normalizan o estandarizan.
Se basa de equipos integrados para proyectos específicos con poca complejidad y formalización, con una clara descentralización. Presenta la ventaja de poseer una temporalidad de conveniencia según el proyecto a desarrollar, aunque a veces se presentan ineficiencias debido a la falta de autoridad y coordinación, ya que el poder de decisión está muy repartido.
Ejemplos de organizaciones adhocráticas podrían ser la consultora en ingeniería Deminson o la agencia de publicidad EmeEfe.
Lo que está claro, es que la sociedad cambia y con ella deben cambiar las organizaciones del futuro, para pasar a ser organizaciones competitivas en el presente. Se deben tener claros aspectos del trabajo en equipo, liderazgo y creatividad en base a todo. 
Las empresas competitivas en esta nueva era, serán aquellas con capacidad de reinventarse, con tendencia a la creatividad, con pasión por innovar, integradas en un tejido que proporcione la apertura de mente hacia nuevos escenarios más globales y competitivos y con un alto grado de personas emprendedoras.
Ahora sólo falta...dar con la tecla.




Artículo blog REVOLUCIÓN INNOVADORA:
http://www.revolucioninnovadora.blogspot.com.es/search?updated-max=2011-09-24T18:10:00%2B02:00&max-results=20&start=2&by-date=false


Webgrafía:
http://www.wordreference.com/definicion/virtual
http://www.monografias.com/trabajos14/organiz-virtual/organiz-virtual.shtml
http://contenido.tecnologia.monster.es/1639_es-ES_p1.asp
http://www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/rab/2.1.2.htm
http://www.eumed.net/cursecon/libreria/2004/rab/2.1.3.htm
http://www.revistasice.com/cmsrevistasICE/pdfs/BICE_2850_07-18__C7E60DDC772602C905F583207547C14E.pdf
http://www.virtual.unal.edu.co/cursos/sedes/manizales/4010014/Contenidos/Capitulo6/Pages/6.10/610Partes_continuacion6.htm



Sociedad del conocimiento


Un nuevo tipo de trabajador ha aparecido en escena, un trabajador alejado del prototipo existente en la economía tradicional, es decir, aquel trabajador manual e instrumental cuyo trabajo era el factor de producción. En la nueva sociedad, a diferencia del trabajador manual, aparece el trabajador del conocimiento, el cuál es el propietario de los medios de producción, ya que estos medios son sus conocimientos.

Por tanto el factor de producción ya no es el trabajo sino el conocimiento, por ello el trabajador del conocimiento es el activo más valioso de cualquier empresa cuya meta sea la supervivencia, no su equipo de producción.

En la nueva economía, el trabajo pasa a ser un producto que el trabajador brinda a una organización, esta organización es y debe ser vista como un recurso de que dispone esta nueva clase de trabajador global donde aplicar sus conocimientos. Igualmente este trabajador puede brindar este producto, es decir, su trabajo a varias organizaciones.

De esta forma surge la figura de un nuevo tipo de trabajador: el trabajador del conocimiento o el "profesional flexible". Este trabajador pasa a ser, de algún modo, un autónomo de su conocimiento que brinda dónde se le da la posibilidad de hacerlo.

Pero, como dice Martín Carnoy en El trabajo flexible en la era de la información (2000), “la flexibilidad laboral tiene un precio” y ese precio no es más que la brecha que se produce al pasar de la uniformidad a la diversidad organizativa. Hay que tener en cuenta que en el trabajo, entendido como centro físico donde se acude a trabajar, transcurre gran parte de la vida de las personas y se generan lazos y relaciones sociales de gran importancia. Por ello con la flexibilidad se corre el riesgo de exclusión. Esta diversidad o flexibilidad puede crear diferenciación y segmentación de los trabajadores, que mal gestionada puede ser un grave problema a nivel social.

Siguiendo con las reflexiones de Carnoy sobre la flexibilidad y sus riesgos cabe citar la frase donde indica que la flexibilidad “separa a los trabajadores de las instituciones sociales, como la familia o trabajos estables, que en el pasado sirvieron de apoyo a las expansiones económicas, así como al cuidado y desarrollo de la siguiente generación. Si no se quiere ver amenazado el crecimiento económico a largo plazo y la estabilidad social”, según  Carnoy, “serían necesarias nuevas instituciones integradoras para hacer socialmente sostenible la nueva economía”.

Estas nuevas instituciones integradoras funcionarían como un ecosistema empresarial, donde, los trabajadores encontraran la suficiente libertad para moverse entre empresas, gestionar su trabajo y ofrecer sus conocimientos a distintas organizaciones, que a la vez funcionan entre ellas mediante alianzas, pero sin perder el contacto con el mundo real, sin verse excluidos.

A raíz de estos ecosistemas empresariales cabe citar la paradoja de la sociedad del conocimiento citada por Hiroshi Tasaka donde reflexiona sobre el “management del yo” e introduce la necesidad de estos ecosistemas y de organizaciones planas fuera de la jerarquía, que en la economia tradicional funcionó, pero que actualmente está obsoleta.

  



La nueva sociedad del conocimiento abre un nuevo modelo o un cambio en el paradigma, donde lo que anteriormente era imprescindible ahora ya no lo es. En la nueva economía han habido y habrán cambios, primero porque los modelos de negocio han cambiado y segundo porque muchas de la tareas que se realizaban en la economía tradicional, en la sociedad industrial, o ya no son necesarias o bien se pueden automatizar sin grandes problemas ni técnicos ni económicos.

Los trabajadores de "cuello azul" o blue-collard tal y como los llama Jeremy Rifkin en su libro el fin del trabajo, es decir, empleados fabriles, operarios, mecánicos, se están viendo sustituidos por la emergente tecnología y las comunicaciones a escala global. Se puede constatar la sustitución de seres humanos por máquinas en los puestos de trabajo. A ello, se le suma la necesidad de trabajadores de "cuello de silicio", es decir, trabajadores con una alta especialización en temas relacionados con las nuevas tecnologías de la información. Pero la cantidad de trabajadores de cuello azul que pierden su puesto de trabajo no puede ser absorbida por la categoría de trabajadores de cuello de silicio ni por la de trabajadores de cuello blanco, es decir, trabajadores cuya vida laboral se desarrolla básicamente en una oficina.

En el nuevo marco empresarial, disminuye la necesidad de trabajadores poco especializados y aumenta la productividad de las empresas, como consecuencia de los adelantos en la automatización y a la reestructuración. Yoneji Masuda, uno de los responsables del plan nipón para convertir a la sociedad japonesa en la primera sociedad totalmente computarizada decía que "en el futuro inmediato, la completa automatización de la totalidad de los departamentos será un hecho, y durante los próximos veinte años probablemente se podrán observar fábricas que no requieran ningún tipo de trabajo manual".

Drucker afirmaba que la nueva sociedad sería una sociedad en la que la gestión empresarial cambiaría radicalmente su relación con sus trabajadores del conocimiento, pues éstos últimos estarían mucho menos necesitados de instituciones empresariales e incluso de la tradicional gestión del conocimiento, mientras que las empresas si estarían realmente necesitadas de los trabajadores.

De todo ello, se deprende, que es necesaria una gran reconversión tanto de la sociedad actual, como de los modelos organizativos y sobretodo, del pensamiento colectivo en cuanto a la forma de ver y actuar en el propio ambiente laboral. Se trata de una nueva revolución, un nuevo cambio en el modelo de trabajadores, esta vez, de una revolución de conceptos.





Debemos por todos los medios, intentar revertir aquella frase que decía:

"Mientras más avance la tecnología, más complicada será nuestra existencia  ".

Artículo blog REVOLUCIÓN INNOVADORA: http://www.revolucioninnovadora.blogspot.com.es/p/2-sociedad-conocimiento.html

Webgrafía:

Bibliografía:
Rifkin, Jeremy. El fin del trabajo, 1994. Traducción de 1996 de Guillermo Sánchez. Ed. Paidós. ISBN: 978-84-493-2373-7





Organizaciones inteligentes

En el año 1990 Peter Senge, Director del Centro para el Aprendizaje Organizacional del Instituto Tecnológico de Massachusetts escribió su famoso libro "La quinta disciplina" donde desarrolla la noción de organización como un sistema, en el cual expone un cambio de mentalidad profesional.
En el actual 2011, estamos frente a un período de crisis económica mundial, originada en 2008 en los Estados Unidos, conocida por los especialistas como la crisis de los países desarrollados, en la que el desempleo forma parte del escenario global.
Entre las propuestas de Senge y la situación actual parece haber un gran abismo, se nos proponen unas organizaciones modernas dónde la base de la competitividad este cimentada sobre el conocimiento compartido de las personas, de pensamiento sistémico (véase la quinta disciplina en la práctica) dónde la gente expande sus pensamientos en equipos y dónde el personal de la organización aprende a aprender de forma conjunta. Arie de Geus, de Royal Dutch/Shell decía: "La capacidad de aprender con mayor rapidez que los competidores quizá sea la única ventaja competitiva sostenible".
Pero, actualmente, la pérdida y la consecuente reducción de puestos de trabajo y el ambiente cercano a la depresión que se ha instalado en las organizaciones y en la sociedad en general, hace difícil el cambio de mentalidad que propone Senge en sus organizaciones inteligentes. Cada semana, cada día, millones de trabajadores alrededor del mundo conocen su despido inminente, la gente siente temor frente a la situación actual, ya que esta atenta directamente a nuestras necesidades primarias, mantener el puesto de trabajo se ha convertido en la verdadera razón de ser del trabajo diario.
La situación actual es distinta a la que había en 1990, pero el cambio no ha sido repentino, podríamos utilizar aquí laparábola de la rana hervida que utiliza Peter Senge en la quinta disciplina, donde dice que si ponemos una rana en agua hirviendo inmediatamente intentará salir y escapar de una muerte anunciada, en cambio, si la ponemos en agua a temperatura ambiente , la rana no hace nada e incluso parece pasarlo bien. A medida que la temperatura aumenta, la rana está cada vez más aturdida y finalmente muere a pesar de que nada le impide salir del agua. Esto se debe a que su aparato interno está preparado para detectar amenazas a la supervivencia con cambios repentinos en su medio pero no para cambios lentos y graduales. Efectivamente, si intentamos salir de la crisis actual con una visión cortoplacista, nos estaremos adaptando poco a poco a los cambios que se van generando y como la rana, acabaremos muriendo, la fijación en los hechos sin ver más allá y sin pensar antes que actuar nos llevará al colapso.

  

Falta personalidad y profesionalidad en las empresas de hoy, en cuanto a competencias se refiere, debe existir un líder que genere la ilusión de transformar la empresa tradicional en una empresa inteligente. Compartir el conocimiento, es importante, hay que derribar falsos mitos y creencias, derivadas del deseo personal de mantenerse en el poder, los modelos dictatoriales y jerárquicos en las empresas pasaron de moda, ya no es necesario un gran estratega en las organizaciones que guíe el trabajo de los demás, las organizaciones necesitan de ese cambio cultural en el que todos y cada uno de sus componentes sean aprendices y a la vez maestros.

La falta de liderazgo y de transparencia empresarial ahoga a la organización inteligente, cuando se comparten objetivos y metas y se expresan claramente, toda la organización se comporta como un conjunto que camina en una única dirección y cuando un grupo de personas funciona como un equipo, y ese equipo es capaz de aprender, la organización aprende.


Reestructuraciones diversas en las empresas minan la motivación profesional de las personas que componen una empresa, es tarea del líder, crear esa motivación y conducir a la organización al fin deseado.
Es la hora de recoger el conocimiento de las personas, saber comunicarlo y saber gestionarlo de manera correcta. Todos los cambios sociales nacen de alguna revolución y sin duda, la crisis actual es una fuente de oportunidades, las empresas que consigan cambiar su mentalidad y den el paso hacia una organización inteligente, uniendo conjuntamente las cinco disciplinas propuestas por Senge, saldrán reforzadas de la situación actual. Es preciso ahora ese cambio de enfoque, ese desplazamiento mental que Senge denomina como "metanoia". Es hacer de nuestra organización, una organización que aprende, que aumente nuestra capacidad creativa. Aprender lo que significa aprender.

Sin crisis no hay desafíos, estamos frente a la mayor oportunidad de crear un cambio en el paradigma y poner en práctica el aprendizaje colectivo, sin duda, el mejor remedio para organizaciones obsoletas.

¿Aprendemos juntos?

Artículo blog REVOLUCIÓN INNOVADORA: http://www.revolucioninnovadora.blogspot.com.es/p/1-organizaciones-inteligentes.html

Webgrafía:


Gestión del conocimiento

J.W.Von Goethe decía que "Con el conocimiento se acrecientan las dudas", y son esas dudas las que deben ser el motor de arranque de toda una serie de comportamientos en la empresa para potenciar al máximo uno de los activos más importantes de que dispone una organización, las personas.

La gestión del conocimiento parte del proceso de identificar, agrupar, ordenar y compartir continuamente conocimiento de cualquier tipo para satisfacer necesidades y desarrollar oportunidades.

Actualmente, el acceso a información de diversa índole es abrumador, el poder de una organización, no reside en tener información o en poseer la más puntera tecnología, el verdadero poder reside en saber cristalizar de algún modo toda esa información y transformarla en conocimiento, en un conocimiento que permita a la empresa destacar de entre toda una red de competidores y empresas con productos sustitutivos. Y es que, estamos inundados de información, pero a la vez, sedientos de conocimiento. Pero los datos, convertidos en información, son necesarios, ya que, no existe el conocimiento sin información y sin trabajo para procesarla.

Este conocimiento incluye el "saber qué" (know that), el "saber cómo" (know how) y el "saber dónde" (know where). Es muy importante saber qué se sabe para utilizar tan potente herramienta y no desaprovechar lo que una organización ha aprendido de la experiencia o de vivencias propias. Véase: Capital Humano: Gestión del conocimiento, e-learning y modelos sociotécnicos.

El aprovechar recursos informáticos y las tecnologías de la información y conocimiento es muy importante para llevar a cabo esta tarea dentro de la empresa, pero, limitarse a digitalizar contenidos y olvidarlos no hace más que derrochar tiempo y recursos.

El aprendizaje de una organización es la base de todo un sistema de gestión del conocimiento, que a su vez deriva en la generación de capital intelectual y capacidades organizativas.

Todo aquello que una empresa utiliza para crear valor, pero no contabiliza, es decir sus activos intangibles, deben ser valorados sobre manera, ya que estos, ni se compran ni se venden y el conocimiento es un bien que toda empresa, si quiere sobrevivir, debe gestionar de manera que no escape y que fluya de manera que genere aún más valor.


El hecho de que una organización aprenda, parte del aprendizaje colectivo de las personas, y estas personas son las que deben hacer el esfuerzo de aprender, pero sobretodo de querer aprender, es decir, tener una inmensa base de datos con millones de entradas y respuestas a los problemas más comunes, no sirve de nada si no se explota todo el potencial, que sin duda, tiene dicha herramienta. Las personas aprenden haciendo, persiguiendo objetivos que son importantes para ellos, y para esto se requiere motivación y un punto al que dirigirse, tanto de manera individual como colectiva, el equivocarse, no es pecado, y menos aún si de esta equivocación se extrae una información que pasará a ser conocimiento.

Como dijo Aristoteles: "Lo que tenemos que aprender, lo aprendemos haciendo”.


Artículo del blog de REVOLUCIÓN INNOVADORA: http://www.revolucioninnovadora.blogspot.com.es/p/0-gestion-del-conocimiento.html 

Webgrafía: 

Martínez Aldanondo, Javier, e-learning y los 7 pecados capitales